Lara Fernández (Jérez de la Frontera, 2003) parece que viva en el futuro, pero canta como nadie la tradición del presente. Con su proyecto Judeline entiende tan bien el pop que es capaz de estirar sus límites, tocando desde las herencias territoriales hasta la digitalización de los medios. En esta época neo-tradicionalista los pícaros cruzan Gibraltar y las tonadilleras son poliamorosas. Nadie como ella ha sabido integrar en el lugar donde tenía que estar. Ha construido un universo sonoro propio donde conviven pop alternativo, electrónica y ecos de raíz andaluza, todo envuelto en una estética delicada y contemporánea. Su música destaca por la atmósfera, las texturas y una forma de cantar íntima y evocadora, con letras que se mueven entre lo emocional y lo simbólico. En poco tiempo se ha convertido en una de las artistas más interesantes de nuestro país. Ella es el futuro.