Agitador folclórico y artista total, Rodrigo Cuevas (Oviedo, 1985) gusta rondar a la canción tradicional con otros géneros, haciendo conversar a la música electrónica con el humor, la sensualidad o la crítica social, convirtiendo sus espectáculos en una experiencia cultural y sensorial única. Dicen las buenas lenguas que no hay tres sin cuatro y, así, tras La Romería,este año ha publicado La Belleza. Catalizador de nuevos sonidos contemporáneos, en donde por supuesto el germen de la tradición y del folclore no solo pululan sino que regeneran la propuesta con desparpajo y sutileza. Cuevas ha sabido reinventar las raíces musicales del norte de la península, llevándolas a un público nuevo y diverso. En su música siempre hay un mensaje de libertad, identidad y celebración de la diversidad, es también una declaración estética y política: una celebración de lo diverso, lo rural y lo disidente, donde conviven la tradición asturiana, la copla y la cultura popular con un enfoque moderno y provocador.