LA MAR DE CINE

Presentación de La Mar de Cine XXVII Edicción


Decía Frank Zappa que el día en que los pueblos que hablan y sienten en español colaborasen entre ellos, salvando sus diferencias, juntos podríamos llegar a ser el tercer poder. Desde Cartagena, este año La Mar de Músicas y el Festival Internacional de Cine de Cartagena colaboramos con la Dirección General de Cultura de la República Dominicana para un nuevo ciclo de La Mar de Cine, dedicado al país caribeño. Si uno observa la producción fílmica hispanoamericana en la última década, podríamos concluir que en un plano artístico y creativo, ha logrado ser ese tercer poder. Con unos rasgos estilísticos y temáticos propios, que alejan su cine del molde único industrial de Hollywood.

En esta selección de películas, que conforman un fresco de la producción dominicana más excitante de los últimos cinco años, constatamos esa osadía formal. Desde el uso del blanco y negro en Malpaso, para realzar la idea de conflicto racial, en una historia de dos hermanos mellizos, uno nacido con piel negra y otro albino. A los ecos de una escenografía teatral de vanguardia colindando con la performance visual en La fiera y la fiesta, con una inconmensurable Geraldine Chaplin. Pero uno también puede percibir el aliento del que fue el verdadero siglo de oro para la novela en español, el XX, gracias a la producción hispanoamericana. Con todas esas voces fantasmagóricas del realismo mágico, resonando al unísono en Liborio, la historia de un curandero guerrillero. O el mundo de oníria visual con el que Noelia Quintero plasma en imágenes el universo literario de Rita Indiana, en Papi. Mientras que temáticamente, esta selección de películas sitúa la realidad social y cultural de República Dominicana frente a un incómodo espejo. Caso de Candela, un impresionante retrato coral que nos muestra las luces y sombras de Santo Domingo, confrontando a una sociedad clasista de élite con una clase lumpen y desarraigada, exponiendo problemas como la homofobia. O de Miriam miente, que de un modo irónico nos muestra el conflicto racial no como una cuestión de color de piel, sino de posición económica fruto de la injusticia y diferencia entre clases. Pero también planeará sobre estas películas la sombra de un siglo de yugo imperialista sobre América del Sur. Como en Hotel Coppelia, un vibrante relato que nos muestra la entrada de tropas estadounidenses para apoyar al dictador Trujillo, narrado a través del prisma de varias prostitutas conviviendo juntas en un burdel.

Cuando Frank Zappa hizo su profecía aún no cumplida de que los pueblos iberoamericanos colaborando juntos seríamos el tercer poder, éramos 300 millones de hispanohablantes. Mientras que hoy somos 540 millones. Pero da igual si en una sala de cine en España, en una de la República Dominicana o en una de un barrio de mayoría hispana en Estados Unidos. Sería improbable que encontrásemos cualquiera de las películas de este ciclo en esas salas. A pesar de representar mejor nuestra historia y las problemáticas a las que nos enfrentamos como sociedad. Pero también la idiosincrasia de otros pueblos hermanos, enriqueciéndonos culturalmente. Así que quizá va siendo el momento de que productoras, distribuidores y festivales e instituciones trabajemos juntos para difundir esa producción fílmica hispana, creando sinergias. Para que no sólo artísticamente, sino también desde un punto de vista comercial e industrial, el cine iberoamericano llegue a ser el tercer poder. Sirva este ciclo como nuestra pequeña contribución. Enmarcado además en una época de cambios fascinantes, políticos y sociales, en América del Sur. Donde tras habernos sido arrebatadas con violencia el pasado siglo, las utopías parecen otra vez posibles.

Uso de cookies: en cumplimiento de la normativa vigente, los portales de internet del Excmo. Ayuntamiento de Cartagena utilizan cookies propias con una finalidad técnica, no recabando ni cediendo datos de carácter personal sin su conocimiento. Además, utilizan cookies de terceros. Puede ver todos los detalles y usos en + Info | OK